Este martes 23 de diciembre, durante la Décima Tercera Sesión Ordinaria de Cabildo, el Ayuntamiento de Tulancingo aprobó el Presupuesto de Egresos correspondiente al ejercicio fiscal 2026, el cual contempla un techo presupuestal de 585 millones de pesos.
La aprobación se dio en un ambiente de debate intenso y con votos en contra de varios integrantes del cuerpo edilicio, quienes señalaron que el documento no responde a las principales necesidades de la población.
Aunque el presupuesto fue avalado por mayoría, las intervenciones de síndicos y regidores evidenciaron una profunda inconformidad por la disminución de recursos destinados a obra pública, así como por el incremento del gasto corriente, particularmente en nómina, creación de nuevas plazas y rubros administrativos.
Durante la discusión, el síndico Pedro Escudero García tomó la palabra para manifestar su rechazo al proyecto presupuestal, al señalar que no se trataba de un tema meramente administrativo, sino de una definición clara de prioridades. Expuso que el presupuesto propone recortar aproximadamente 26 millones de pesos al rubro de obra pública para destinarlos a nómina, confiando en una eventual gestión de recursos adicionales en el futuro.
En la misma línea, la regidora Lorenia Lira Amador anunció su voto en contra al considerar que el presupuesto no refleja las prioridades de la ciudadanía. Señaló como preocupante la reducción de inversión en obra pública frente al incremento del gasto en salarios, creación de nuevas plazas y comunicación social.
“La gente no eligió a sus representantes para engordar la nómina”, expresó, al subrayar que cada peso destinado a salarios es un peso que deja de invertirse en pavimentaciones, servicios básicos y atención a colonias que llevan años esperando respuestas. Afirmó que gobernar implica saber decir no cuando las decisiones no favorecen el interés colectivo.
Por su parte, la regidora Dora Luz Guzmán calificó al Cabildo como una instancia que parece limitarse a validar trámites, al advertir que el presupuesto carece de una planeación basada en resultados. Señaló que ningún secretario ni director expuso con claridad los proyectos, metas u objetivos concretos para 2026.
Durante la revisión, dijo, se detectaron inconsistencias graves, como diferencias superiores a un millón de pesos en el rubro de uniformes dentro de servicios municipales, además de la falta de una relación definida de obras a ejecutar. Criticó que se destinen casi 5 millones de pesos a ayudas sociales, 5.8 millones a difusión y publicidad y 9.3 millones a gastos de orden social y cultural, mientras que sólo 2 millones de pesos de recursos propios se asignan a obra pública.
El síndico Hiram Soto también votó en contra y fundamentó su postura en el propio análisis de riesgos incluido en el presupuesto, afirmó que el aumento del gasto corriente puede generar desequilibrios financieros y limitar la inversión en obra pública, situación que, dijo, ya se está materializando.
Expuso que el gasto corriente ha crecido de manera sostenida, pasando del 66 por ciento en 2024 a casi 80 por ciento en 2026, más pensiones y jubilaciones, alcanzando alrededor del 85 por ciento del presupuesto total. Detalló que el gasto en servicios personales supera los 288 millones de pesos, mientras que solo el 10 por ciento del presupuesto se destina a obra pública, una cifra menor a la registrada en años anteriores.
Tras agotarse la lista de oradores y declararse suficientemente discutido el asunto, el Cabildo procedió a la votación, aprobando el Presupuesto de Egresos 2026.




