Meliá Hotels International anunció formalmente la interrupción “de forma inmediata” de sus servicios de gestión y comercialización en 15 hoteles de Cuba, cediendo ante el endurecimiento de las sanciones de la administración estadounidense de Donald Trump.
La cadena hotelera española comunicó la decisión a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), marcando un hito en el éxodo de corporaciones turísticas extranjeras que operan en la isla caribeña.
El ultimátum de Washington
La salida de Meliá responde de forma directa al vencimiento del plazo otorgado por el gobierno de Estados Unidos. Washington fijó el límite para que las compañías internacionales finalicen cualquier lazo comercial con GAESA, el conglomerado empresarial administrado por las fuerzas armadas cubanas que controla el sector turístico local. El incumplimiento de esta directiva expone a las empresas a severas sanciones financieras y al bloqueo de activos en territorio estadounidense.
Crisis energética y desabastecimiento
A través de su filial Ilha Bela Gestao E Turismo, Meliá detalló que el impacto económico de esta retirada es limitado. La gran mayoría de los 15 complejos hoteleros ya se encontraban cerrados o sin actividad operativa real.
Fuentes del sector señalan que la operación turística en Cuba se ha vuelto insostenible debido a:
- Apagones masivos y recurrentes en todo el país.
- Falta de combustible cruda que afecta el transporte y los vuelos internacionales.
- Desabastecimiento severo de insumos básicos y alimentos para los huéspedes.
- Caída drástica en el flujo de visitantes extranjeros.
Los hoteles afectados
La desvinculación de Meliá afecta a 15 de los 34 establecimientos que operaba en el país, incluyendo marcas de lujo y complejos de playa en La Habana, Varadero, Cayo Santa María y Holguín:
- Gran Hotel Bristol Habana Vieja
- Innside Catedral Habana
- Meliá Buena Vista
- Meliá Cayo Santa María
- Meliá Jardines del Rey
- Meliá Las Dunas
- Meliá Península Varadero
- Paradisus Los Cayos
- Paradisus Princesa Mar
- Paradisus Río de Oro
- Paradisus Varadero
- Sol Caribe Beach
- Sol Cayo Santa María
- Sol Río de Luna y Mares
- Sol Varadero Beach
Éxodo masivo en el turismo cubano
Meliá no es la única gran firma en retirarse. La presión de la Casa Blanca ha provocado un desmantelamiento en cadena de la infraestructura hotelera internacional en la isla:
- Blue Diamond (Royalton) suspendió la gestión de 62 hoteles.
- Iberostar cesó operaciones en 12 de sus establecimientos.
- Minor Hotels (NH) abandonó sus dos hoteles en la capital.
A la par de estas salidas, las redes de pago internacionales Visa y Mastercard suspendieron sus operaciones en Cuba, aislando financieramente a los pocos visitantes que llegan.
En respuesta, el gobierno cubano presentó una queja formal ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), acusando a la administración Trump de violar el derecho internacional y asfixiar la economía del país.




