De 2015 al 30 de septiembre de 2025, los cinco municipios del Valle de Tulancingo registran en suma hasta 816 delitos de despojo de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), uno cada cuatro días en promedio (4.81). Este ilícito, castigado con hasta cinco años de cárcel según el Código Penal Federal, consiste en la ocupación o uso de un inmueble ajeno, ya sea por vía violenta o furtivamente.
Señala la base de datos del Gobierno de México, que de los cinco municipios que componen la región, el que presenta más incidencias es Tulancingo, con 494 eventos en dicho periodo. Hasta el último día de septiembre de este año, se abrieron 30 carpetas de investigación por tal ilícito, cifra muy similar al total del 2024, cuando hubo 33 incidencias; en 2023, se reportaron 51 casos; para 2022, 64 despojos por 45 del 2021.
Mientras que en 2020 se reportaron 28 casos, este número se elevó a más del doble en los tres años que le precedieron: para 2018 y 2019, 62 reportes en cada uno, en 2017, 68 casos. Hubo 22 y 29 carpetas de investigación en 2015 y 2016, respectivamente.
Cuautepec de Hinojosa es la segunda demarcación con mayor despojo de inmuebles a nivel regional, con 133 casos reportados en los últimos diez años. El año más álgido para la demarcación textilera del Valle fue 2018, con 29 carpetas de investigación; luego 2019 con 23 y 2021, con 14. En lo que va de la corriente anualidad, se denunciaron cinco hechos de tal naturaleza.
Por su parte, Santiago Tulantepec es el tercer municipio con más alto índice de despojo, pues acumula 101 casos en la última década. Aunque en lo que va del año se contabilizan cuatro carpetas de investigación, la cifra más elevada fue en 2019, con 17 hechos; luego 2023, con 14 y 2017, con 12 incidencias.
En Singuilucan, por otro lado, los casos se reducen a 55 en suma por los diez años, nueve de los cuales ocurrieron en 2019, ocho en 2023 y seis en 2022, 2018 y 2016. Mientras que Acatlán es el municipio donde menos incidencia se registra en el mismo periodo, con apenas 33 carpetas de investigación abiertas. En la demarcación quesera, los años más altos fueron 2019, con 13 casos; y luego 2017 y 2018, con nueve hechos en cada anualidad.




