En el estado de Hidalgo, durante trabajos relacionados con el Proyecto de Salvamento Arqueológico del tren México–Querétaro, especialistas del INAH localizaron nuevas manifestaciones de arte rupestre en el cerro conocido como El Venado.
El hallazgo está conformado por alrededor de 16 elementos, entre petrograbados y pinturas rupestres, los cuales se encuentran en acantilados cercanos al río Tula y la presa La Requena, dentro de zonas pertenecientes a los municipios de Atotonilco de Tula y Tepeji del Río.
De acuerdo con los primeros análisis, estas expresiones gráficas podrían tener una antigüedad de más de 4 mil años, aunque algunas también corresponden al periodo Posclásico mesoamericano. Las figuras incluyen representaciones humanas, animales y símbolos asociados a prácticas culturales y rituales.
Tras su descubrimiento, se realizó el registro y documentación del sitio para su estudio, y como parte de las medidas de protección, se ha considerado la importancia de conservar el área debido a su valor histórico y arqueológico.




