En el estado de Hidalgo, las corridas de toros continúan realizándose sin impedimentos legales, debido a que la iniciativa que busca prohibir la tauromaquia aún no ha sido aprobada y permanece en análisis dentro del Congreso local.
Aunque existe una propuesta legislativa para modificar la Ley de Protección y Trato Digno para los Animales y eliminar este tipo de espectáculos, el proceso se ha mantenido estancado durante más de un año, principalmente por la falta de acuerdos y opiniones técnicas necesarias para su dictaminación.
Mientras tanto, las corridas siguen siendo consideradas una actividad legal y parte del patrimonio cultural en la entidad, lo que permite su realización bajo las normas vigentes.
El tema ha generado un fuerte debate entre distintos sectores: por un lado, colectivos animalistas presionan para que se prohíba la práctica al considerarla maltrato animal; por otro, defensores de la tauromaquia argumentan su valor cultural y económico para diversas comunidades.
Ante este panorama, el futuro de la tauromaquia en Hidalgo dependerá de la decisión que tome el Congreso estatal, donde la iniciativa sigue en pausa pese a la presión social y política para que se resuelva.




